16.3.12

Milímetros (Cuarta Entrega)


De Porque no ha Habido Microcuentos en los Últimos Días

Salió de su prisión, tras esas penosas noches. Sin  embargo, inmediatamente, supo que debía volver. Había dejado su mente en el pozo.

Plesiosauro

El meteoro había cubierto el sol con ceniza y no quedaba tiempo. Deseó, por un momento, haber vivido en tierra firme para dejar una huella eterna. Arena le cubrió los ojos.

Castillo de Naipes

Desde pequeño le dijeron que era rey. No comprendió cómo fue que la caída del hacha sobre su cabeza no se detuvo ante sus palabras.

Arcoíris

Si tan sólo pudiera estar arriba alguna vez, pensaba el púrpura. Su hermano rojo ni siquiera podía oírlo.

Relojes II

Era medio día y la oscuridad aún reinaba. No había lluvia, pero se escuchaba un golpeteo en el suelo. Eran los suicidas precipitándose.

Agorafobia

Corrió desesperado hacia la concha, porque sentía que se lo tragaba el mar. Allá afuera había tiburones, y eso no lo dejaba vivir. Cerró la puerta y prendió el televisor.

Engaño II

Dicen que no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo, pero en realidad este cuento trata de una princesa.

Caballero Galante

Le abrió la puerta de sus ojos y la dejó pasar primero.

Barquitos de Papel

—¿Y estos no cumplen deseos como las grullas?
—Claro que sí, pero llegan escondidos debajo del agua.

Cirugía

Súbitamente, sintió que algo se rompió en el fondo de su ser. Corrió al hospital a que le cambiaran la placa del cráneo.

Persianas IV

Cuando pudo conciliar el sueño, las arañas se arremolinaron sobre él. Habían olido su miedo.

Sangre

Mientras deslizaba la navaja por su brazo, comprendió a que se referían con que Moisés había abierto el mar Rojo.

Tu Existencia

Sólo necesito una luz para dormir bien, y brilla aunque cierre yo los ojos.

Milímetros IV

Salió del desierto después de arrastrarse un siglo. Quizá ahora todo el mundo me parezca extraño, decía, pero eso no significa que me mate.

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