12.8.12

Sin título


La gente en silencio,
el pueblo en silencio,
las nubes, la cal y el cemento
en silencio.
Las aves no cantan
ni azotan sus jaulas.
Paradas, sin alas, mirando
en silencio.
La vida no es grata
y la muerte no mata
veloz como dicen en los
funerales.
Se extiende en el tiempo,
te espera, te caza,
se esmera y oculta el cuchillo
de plata.
Dinero que viene,
pendientes que pasan,
las manos quedando de tinta
manchadas.
Banderas ondeantes,
de bravos colores,
con cruces y estrellas que no
dicen nada.
Son sólo quimeras
y símbolos vanos,
afuera en las calles y abajo
en los campos
no hay nadie alabando
nuestras libertades.
Hay bajos susurros, secretos
y pena.
El sol siempre brilla
tras velos de sombra,
y la ingrata cortina conjura
y engaña.
Vivimos de vidas
blandas y planeadas,
bebiendo de un pozo que
no tiene agua.
La cal y el cemento,
las nubes y el pueblo,
la gente, la luz y hasta el alma
en silencio.

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